Día mundial del riñon
12 de marzo de 2026
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es un reto creciente de salud mundial y que afecta a 1 de cada 10 personas en el mundo [1]. Frecuentemente silente en sus etapas iniciales, la ERC puede progresar sin ser diagnosticada hasta condicionar graves consecuencias para la salud, impactando profundamente a los individuos, sus familias y la comunidad. La enfermedad incrementa significativamente el riesgo de complicaciones cardiovasculares, reduce la calidad de vida y puede progresar a falla renal avanzada, condicionando dependencia a terapia de reemplazo de la función renal como diálisis o trasplante para sobrevivir. Su carga se distribuye en forma inequitativa, afectando desproporcionadamente mas a poblaciones en desventaja, lo que incrementa las inequidades de salud existentes.
La detección temprana puede salvar vidas. Pruebas de laboratorio de sangre y orina simples, no invasivas y costo-eficientes pueden identificar mala función renal, lo que permitirá intervenciones a tiempo para retrasar o enlentecer la progresión de la enfermedad [2]. Apuntando hacia poblaciones de alto riesgo, tales como personas con diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, obesidad o historia familiar de enfermedad renal, es altamente efectivo. Programas basados en la comunidad pueden incrementar el acceso a población en desventaja y con pobre atención a la salud. La detección temprana de la ERC no solo preserva la función renal sino también reduce la necesidad de tratamientos que consumen recursos intensivamente y pueden prolongar el tiempo para desenlaces negativos.
Fuente: World Kidney Day.